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jueves, 4 de junio de 2026

Sombras sobre la ría: Mi participación en la antología "España Noir"

 

                                          

Hoy es un día de celebraciones. Tras meses de trabajo, por fin sale a la venta España Noir, una antología de relatos policíacos y criminales que propone un recorrido geográfico por los crímenes ficticios (o no tanto) de nuestra tierra.

Cuando me invitaron a participar, tuve claro que mi escenario debía ser Bilbao. Hay algo en la arquitectura de la ciudad, en el contraste entre su pasado industrial y su presente vanguardista, que encaja a la perfección con los códigos del género negro. Así nació "Bajo la luna de Bilbao".

En este relato, os invito a caminar conmigo por calles mojadas y rincones donde la luz de la luna no siempre alumbra lo que debería. No es solo una historia de suspense; es mi particular homenaje a una ciudad que tiene tantas capas como una cebolla y tantos secretos como días de lluvia.

Participar en una antología junto a nombres como [Citar a 2 o 3 autores conocidos si los hay] ha sido una experiencia increíble. El resultado es un libro sólido, variado y, sobre todo, muy adictivo para cualquier amante del buen noir.

Si queréis vuestra dosis de intriga, podéis encontrar el libro en Hoy es un día de celebraciones. Tras meses de trabajo, por fin sale a la venta España Noir, una antología de relatos policíacos y criminales que propone un recorrido geográfico por los crímenes ficticios (o no tanto) de nuestra tierra.

Cuando me invitaron a participar, tuve claro que mi escenario debía ser Bilbao. Hay algo en la arquitectura de la ciudad, en el contraste entre su pasado industrial y su presente vanguardista, que encaja a la perfección con los códigos del género negro. Así nació "Bajo la luna de Bilbao".

En este relato, os invito a caminar conmigo por calles mojadas y rincones donde la luz de la luna no siempre alumbra lo que debería. No es solo una historia de suspense; es mi particular homenaje a una ciudad que tiene tantas capas como una cebolla y tantos secretos como días de lluvia.

Participar en una antología junto a nombres como [Citar a 2 o 3 autores conocidos si los hay] ha sido una experiencia increíble. El resultado es un libro sólido, variado y, sobre todo, muy adictivo para cualquier amante del buen noir.

Si queréis vuestra dosis de intriga, podéis encontrar el libro en M.A.R EDITORo pedirlo en vuestra librería de confianza.

¡Espero que disfrutéis de la lectura tanto como yo disfruté escribiendo cada línea!



 



viernes, 1 de mayo de 2026

La Antología "Madrid histórico": literatura, memoria y ciudad

      

                                                  


Hay libros que se leen y libros que se recorren. Madrid histórico pertenece, sin duda, a los segundos.

Esta antología reúne narraciones ambientadas en distintos momentos clave de la historia de Madrid, firmadas tanto por autores clásicos —como Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdós o Pedro Antonio de Alarcón— como por narradores contemporáneos.

Formar parte de este diálogo entre épocas es, para mí, un verdadero privilegio.

Mi aportación se centra en un momento de transformación social y política, a través de personajes como Carmen Eva Nelken y Clara Campoamor, cuyas voces ayudan a comprender los cambios que marcaron el devenir del país.

A lo largo del volumen, el lector se encontrará con figuras históricas y culturales de primer orden —como Francisco de Goya o Madame Curie— y con episodios decisivos: la invasión napoleónica, la proclamación de la República, la aprobación del voto femenino o el final de la Guerra Civil.

Pero quizá uno de los mayores aciertos de esta obra sea su capacidad para vincular literatura y espacio. Cada relato traza un itinerario por la ciudad, invitando al lector a reconocer en las calles actuales los ecos del pasado. Madrid aparece así no solo como escenario, sino como protagonista viva de la historia.

Leer Madrid histórico es, en definitiva, una experiencia doble: narrativa y urbana. Un libro que despierta la curiosidad, la memoria y el deseo de salir a caminar la ciudad con una mirada renovada.



sábado, 18 de abril de 2026

Escribir para entender la vida. Hacia el 23 de abril, Día del Libro

                                                        

                                                                  


A lo largo de estos días he compartido distintas reflexiones sobre la lectura. Pero hoy quiero detenerme en la escritura. En ese gesto íntimo, a veces silencioso, que consiste en poner palabras allí donde antes solo había intuición, emoción o incluso desconcierto.

Escribir no es solo crear. Es, sobre todo, comprender.

En esa necesidad nace La niña de la lluvia fina. Un poemario que recorre la infancia, la memoria, los paisajes emocionales y sociales que nos configuran. Un libro donde la lluvia no es solo un elemento atmosférico, sino una forma de mirar el mundo: persistente, delicada, constante.

En sus páginas hay vida cotidiana, historia, identidad, aprendizaje, heridas y reconstrucción. Hay una búsqueda: la de encontrar sentido a la experiencia a través de las palabras.

                      

                                                        


jueves, 16 de abril de 2026

Se acerca el Día del Libro, ¿lees conmigo relatos de personajes que manifiestan las preocupaciones del ser humano?

               

A medida que se acerca el Día del Libro, me gustaría detenerme un momento en el sentido de esta celebración. No es sólo una fecha para comprar o regalar libros, sino una oportunidad para reflexionar sobre lo que la lectura nos aporta como personas.

Esencias humanas, un libro de relatos en los que se explora aquello que nos une como seres humanos.

En sus páginas aparecen inquietudes universales: el paso del tiempo, la necesidad de ser comprendidos, los vínculos que nos sostienen o las decisiones que nos transforman. No hay grandes héroes ni historias épicas, sino vidas reconocibles, emociones compartidas.

Creo firmemente que la literatura tiene esa capacidad: la de hacernos sentir menos solos, la de poner palabras a lo que a veces no sabemos expresar.

Si este Día del Libro decides acercarte a una historia, ojalá sea una que te haga pensar, sentir y, sobre todo, reconocerte.

Porque, al final, leer también es una forma de entendernos.



sábado, 11 de abril de 2026

Caminando hacia el 23 de abril, ¿me acompañas con los versos de mi poemario LA VIDA QUE NO FUE?

 

                        


       La idea de escribir el poemario surge desde la comprensión y el deseo de que la enfermedad mental deje de ser un estigma. Porque durante demasiado tiempo se ha reducido a quienes la viven a etiquetas, a silencios incómodos, a miradas que juzgan antes de escuchar.

La locura, como tantas otras realidades humanas, no debería ser sinónimo de exclusión. Es una experiencia compleja, a veces dolorosa, pero también profundamente humana. Y, sobre todo, tratable. Hoy en día, con el acompañamiento adecuado y la medicación necesaria, muchas personas pueden llevar una vida plena, estable y significativa.

Este poemario nace con la intención de romper ese estigma. De mostrar que detrás de cada diagnóstico hay una persona con historia, con sensibilidad, con voz. Que no son “otros”, sino parte de nosotros. Que la fragilidad no invalida la dignidad ni la capacidad de vivir.

Escribir sobre la locura es, para mí, una forma de acercarla, de hacerla visible sin prejuicios. De convertir el miedo en empatía. De abrir un espacio donde se pueda hablar, sentir y entender.

Porque tal vez, al nombrarla de otra manera, deje de ser una enfermedad estigmatizada y empiece a ser vista como lo que realmente es: una realidad que merece respeto, cuidado y humanidad.

                                  


                 

viernes, 10 de abril de 2026

Sofía Kovalévskaya: El puente entre la ciencia y la literatura. Otro paso hacia el Día del Libro

 

   

En mi novela, "El don de imaginar las matemáticas", me sumerjo en el universo de una mujer que rompió todos los moldes: Sofía Kovalévskaya. Fue la primera mujer en doctorarse en matemáticas y obtener una cátedra universitaria, el logro es mayor porque se produce en un momento en el que las mujeres no tenían autonomía para decidir sobre sus vidas.

De Sofía no sólo me fascinó su genialidad científica —su nombre pasó a la historia por el Teorema de Cauchy-Kovaléskaya—, sino también su pasión por la escritura. Su entorno nunca comprendió cómo podía dedicar su vida simultáneamente a las ecuaciones diferenciales y a la literatura.

Para mí, escribir su historia ha sido un acto de justicia y descubrimiento. Sofía creía firmemente en la transformación de la sociedad a través de la ciencia, y en estas páginas he querido rescatar esa voz ingeniosa e innovadora.

                                         


jueves, 9 de abril de 2026

Quince días para celebrar la palabra: 23 de abril, Día del Libro

      

                                                



    💥 Empieza la cuenta atrás para el #DíaDelLibro.

Os invito a un viaje por mis letras:

Fragmento del libro "Entremeses para la infancia":

"Parece que siempre estoy empezando la vida.

Tengo la sensación de haber comenzado muchas veces; como si en cada comida de domingo no lograra pasar de los entremeses."

                                   





#Escritores #Lectura

           

lunes, 16 de marzo de 2026

Carolina Herschel: de soprano a pionera de la astronomía

 



Carolina Herschel, astrónoma y música

Hoy nos ocupamos de una figura que compaginó dos disciplinas,  muy diferentes entre sí, e incompatibles en apariencia debido a esa idea errónea de que los seres humanos o se dedican a una disciplina y lo relacionado con ella, o a otra pero no a diversas y variadas partes del conocimiento al mismo tiempo, así pues Carolina Herschel fue soprano y astrónoma.

La astrónoma de la que hoy hablaremos nació en Hannover, en 1750, si bien buena parte de su vida la pasó en Inglaterra.

Pertenecía a una familia de músicos, su padre era músico y quería dar a sus hijos formación en distintas disciplinas, desde la música hasta la Astronomía y los idiomas; quería incluir a su hija en la educación formal, pero la madre de Carolina Herschel no lo consideraba necesario, por ello no recibió educación formal. Sin embargo, su padre le dio clases a escondidas de Música y de Astronomía.

Dos de sus hermanos eran músicos en Inglaterra, así que Carolina se fue a vivir con ellos para estudiar canto.

Carolina Herschel obtuvo éxito como soprano, aunque solo cantaba cuando dirigía su hermano.

Su hermano, William dejó la música para dedicarse a la Astronomía ella también dejó de cantar y comenzó su carrera científica como ayudante de su hermano. Primero su hermano le dio clases de Matemáticas, Astronomía e Inglés, después acabó de formarse de manera autodidacta; llegó a ser una excepcional astrónoma. Es considerada la primera astrónoma profesional.

Carolina Herschel junto con su hermano descubrió mil estrellas dobles y demostraron que muchas de ellas eran sistemas binarios, así hallaron la primera prueba de la existencia de gravedad fuera del sistema solar.

Fue la primera mujer que detectó un cometa, pero no fue el único, ya que descubrió ocho en total. Y tres nebulosas. Asimismo, colaboró con su hermano en el diseño y construcción de los telescopios y en la catalogación de sus observaciones.

El rey Jorge III asignó un sueldo a Carolina Herschel, por lo que logró independencia económica. Llegó a tener un observatorio propio.

En 1828 recibió la Medalla de oro de la Real Sociedad Astronómica, sociedad de la que fue su primer miembro honorario femenino. La nombraron miembro de la Real Academia Irlandesa y en 1846 recibió la Medalla de Oro de las Ciencias.

El cráter lunar C. Herschel lleva este nombre en su honor.

 



Anna Atkins, pionera de la fotografía científica

 

Imagen: Isabel Ruiz Ruiz, licencia Creative Commons.

Anna Atkins y su pasión por la ciencia

Hoy hablaremos de una mujer ciertamente especial, no solo por su faceta como fotógrafa, ilustradora sino fundamentalmente por su pasión por la ciencia, por su deseo de hacer que su trabajo fuera útil para la ciencia, así concibe sus ilustraciones como un medio de facilitar a la ciencia su trabajo.

Anna Atkins nació en Tonbridge, Kent, en 1799; era hija del director del departamento de Historia Natural del Museo Británico.

Habitualmente, hablamos de que tenemos que visibilizar a las mujeres, que realizaron muchos descubrimientos, inventos, ciencia y demás actividades en el resto de las discipinas porque la historia las ha silenciado, o porque se encontraban con la dificultad de que sus familias no solo no las alentaran sino que les impedían dedicarse a tareas consideradas propias de los hombres. Pues bien, pienso que es justo destacar que en este caso fue su padre quien le inculcó el amor por la ciencia; en artículos anteriores hemos visto que otros padres también han alentado la carrera  de sus hijas. Me parece necesario este pequeño reconocimiento a estos padres, ya que a lo largo de la historia ha habido hombres que con sus actitudes han contribuido a dar pequeños pasos en favor de la igualdad, aunque no fuera ese el objetivo, pero con su actitud han ayudado a que podamos hablar de mujeres creadoras, científicas...

Así, Anna Atkins realizó las ilustraciones de las distintas especies de moluscos de los que hablaba un libro que tradujo su padre. Fueron aproximadamente, 250 dibujos y en ellos se evidencia la destreza artística, su minuciosidad y perfección para reproducir pequeños matices necesarios para ajustarse a los rigores de la ciencia.

Por lo tanto, fue botánica y llegó a ser miembro de la Sociedad Botánica de Londres. Fue la autora del primer libro ilustrado de fotografías.

Anna Atkins está considerada la primera mujer fotógrafa, hacia 1843 inició la publicación de Photographs of British Algae, un monográfico sobre las algas del Reino Unido, para ello utilizó la cianotipia como técnica fotográfica. Hoy día se reconoce a este libro com el primer libro impreso e ilustrado con fotografías.

La botánica aprendió esta técnica con el inventor de la cianotipia, Sir John Herschel. anna Atkins aplicí este proceso con la intención de resolver las dificultades de realizar dibujos precisos de especies científicas.

Su trabajo fue el primer intento de recoger las imágenes de la forma más objetiva posible, de modo que traspasaba el ámbito científico, y consiguió un aporte a las artes y la estética.



domingo, 15 de febrero de 2026

Cuando la charlatanería desafía a la ciencia: una reflexión a partir de "Libro de la melancolía", siglo XVI

 

            

Andrés Velasquez era un médico andaluz que publicó en Sevilla Libro de la melancolía, en 1585. Rescato la siguiente cita, porque le irritaba especialmente que “el vulgo ignorante celebrase a los detractores de las ciencias” y que la murmuración y la charlatanería pusieran obstáculos a las verdades establecidas por “los mejores autores antiguos y modernos”.

No es difícil advertir la resonancia de esta queja en nuestro presente. Vivimos en una época en la que el acceso a la información es prácticamente ilimitado, pero también lo es la circulación de la desinformación. Las redes sociales han democratizado la palabra —y eso es, en muchos aspectos, un avance indiscutible—, pero también han diluido las fronteras entre la opinión fundada y la mera ocurrencia.

Hoy, como en el pasaje citado, no faltan quienes celebran a los detractores de las ciencias. Se aplaude al que simplifica problemas complejos con frases tajantes; se comparte con entusiasmo el mensaje que confirma prejuicios; se sospecha del experto por el simple hecho de serlo. Y, mientras tanto, la labor silenciosa de quienes investigan, contrastan y matizan queda relegada a un segundo plano, percibida a veces como elitista o innecesariamente complicada.

La expresión que emplea Velásquez —“los mejores autores antiguos y modernos”— encierra una idea fundamental: el conocimiento es una cadena. No se construye en el vacío ni depende del capricho individual; es fruto de una tradición crítica que se corrige y se amplía a lo largo del tiempo. Despreciar esa tradición no equivale a ser audaz o libre; puede significar, más bien, ignorar el trabajo acumulado que nos permite comprender el mundo con mayor precisión.

Esto no implica que las ciencias sean infalibles ni que deban quedar exentas de crítica. Al contrario: el progreso científico se nutre de la revisión constante. Pero una cosa es la crítica fundamentada, y otra muy distinta la murmuración que desacredita sin argumentar, la charlatanería que equipara la intuición personal con el consenso construido tras años de estudio.

Quizá la actualidad de la cita radique precisamente en eso: nos recuerda que la defensa del saber no consiste en blindarlo, sino en hacerlo accesible sin traicionar su rigor. Entre la murmuración y la verdad argumentada se libra una contienda antigua. Nuestra tarea, como lectores, docentes o investigadores, es no renunciar a la exigencia intelectual, aunque el aplauso fácil se incline hacia el ruido.

Porque si algo enseña la historia —y Velásquez lo sugiere con amarga lucidez— es que las ciencias pueden ser obstaculizadas por la charlatanería, pero también que, a largo plazo, son la perseverancia y el método los que terminan dejando huella.

 


lunes, 9 de febrero de 2026

El Día Internacional de la Mujer 2026 destacará la justicia, los derechos y la acción global

 

     

    

La organización ONU Mujeres ha anunciado que el Día Internacional de la Mujer 2026, que se conmemora cada 8 de marzo, se celebrará bajo el lema Derechos, Justicia y Acción para Todas las Mujeres y Niñas”, un llamado global a acelerar el cumplimiento efectivo de la igualdad de género en un contexto marcado por persistentes desigualdades legales y sociales.

El Annual Report 2024 de la Gender Justice Platform concluye que, pese a algunos avances, los sistemas de justicia siguen tratando a las mujeres de forma desigual y poco accesible en la mayoría de los contextos analizados. El informe señala que las mujeres continúan enfrentando barreras estructurales para acceder a la justicia, especialmente en casos de violencia de género, de derechos de propiedad y en contextos de conflicto. En 2024, la Plataforma apoyó a 45 países y territorios, donde se constató que solo una minoría de mujeres que sufren abusos recurre a mecanismos judiciales formales, debido a la falta de asistencia legal, el sesgo institucional, el miedo a la estigmatización y la escasa financiación de los sistemas judiciales. El informe subraya además que, incluso cuando existen leyes de igualdad, su aplicación es deficiente, y que las mujeres están infrarrepresentadas en puestos de decisión judicial, lo que afecta negativamente a la calidad y sensibilidad de las resoluciones judiciales hacia sus derechos.

Para revertir esta situación, el informe recomienda una transformación estructural de los sistemas de justicia, basada en una financiación suficiente, reformas legales y un enfoque centrado en las personas y sensible al género. Entre las medidas clave, destaca la necesidad de invertir de forma sostenida en asistencia jurídica gratuita para mujeres, formar a jueces, fiscales y fuerzas de seguridad en enfoques libres de sesgos y con formación en trauma, y garantizar la participación efectiva de las mujeres en todos los niveles del poder judicial. Asimismo, el documento insiste en eliminar leyes discriminatorias, reforzar los mecanismos de rendición de cuentas y apoyar a las organizaciones comunitarias, que han demostrado ser actores clave para generar confianza y mejorar el acceso real a la justicia. Sin estas reformas, advierte el informe, la igualdad legal seguirá siendo formal y no sustantiva, perpetuando la exclusión de millones de mujeres y niñas del ejercicio pleno de sus derechos.

La desigualdad de derechos también se refleja en indicadores globales. Según ONU Mujeres, las mujeres ocupan apenas el 27 % de los escaños parlamentarios y ganan entre un 20 % y un 23 % menos que los hombres a nivel mundial, mientras que dedican el triple de tiempo al trabajo de cuidados no remunerado, según datos de Naciones Unidas. A ello se suma que casi una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.

En este contexto, ONU Mujeres vincula la agenda del 8 de marzo con la próxima Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, en la que se debatirán reformas orientadas a eliminar leyes discriminatorias y a fortalecer sistemas judiciales sensibles al género. El mensaje es claro: sin justicia accesible y efectiva, los derechos de las mujeres y las niñas seguirán siendo desiguales. El reto, señalan desde la ONU, es transformar los compromisos en acciones con impacto social real y duradero.

          


sábado, 31 de enero de 2026

Entre líneas también en televisión: mi entrevista en Tele 7



Tuve la oportunidad de vivir una experiencia distinta y muy estimulante: conversar en directo en Tele 7 sobre mi publicación.

Durante la charla hablamos de mi poemario La vida que no fue, y de cómo la literatura sigue siendo una herramienta privilegiada para comprender el mundo, cuestionarlo y dialogar con él.

Para quienes seguís el canal, este vídeo tiene un valor especial: es una manera diferente de acercarse a las mismas inquietudes que trabajamos habitualmente, pero desde otro registro y en otro contexto comunicativo.

He querido compartir aquí la grabación completa de la entrevista, que ahora está disponible en el canal.



domingo, 25 de enero de 2026

La ilusión en mi proceso de escribir, en "Entre líneas", por Sol Antolín Herrero



Hoy publico un nuevo vídeo en Entre líneas, y esta vez quería detenerme en algo que atraviesa de forma silenciosa —pero decisiva— todo proceso creativo: la ilusión al escribir.

En el vídeo hablo precisamente de eso: de cómo la ilusión no es sólo el punto de partida, sino también el motor que nos sostiene cuando el texto se resiste, cuando aparecen las dudas o cuando la escritura parece perder sentido. Escribir no es únicamente técnica, constancia o disciplina —aunque todo eso sea importante—, sino también un vínculo emocional con lo que hacemos, una forma de deseo que nos empuja a seguir.

Comparto algunas reflexiones personales sobre mi propio proceso de escritura: cómo nace una idea, cómo se transforma, cómo a veces se apaga y vuelve a encenderse. Este vídeo es, en el fondo, una invitación a mirar la escritura desde dentro, a reconciliarnos con sus ritmos irregulares y a no perder de vista aquello que nos llevó a escribir por primera vez.



Virginia Woolf, hoy: aniversario y nuevo vídeo en Entre líneas


Hoy quiero compartir con vosotros un nuevo vídeo; en esta ocasión, el vídeo está dedicado a la celebración del aniversario del nacimiento de Virginia Woolf, una de las voces más influyentes y necesarias de la literatura del siglo XX. Aprovecho esta fecha para hablar sobre su legado literario y ensayístico, la vigencia de su pensamiento y sobre su forma de explorar la conciencia, el tiempo y la identidad. Virginia Woolf no sólo revolucionó la narrativa con su estilo, sino que nos dejó herramientas fundamentales para pensar la escritura, y la creación. Volver a ella es siempre una forma de dialogar con el presente. 

Si os apetece acompañarme en esta conmemoración, os invito a ver el vídeo en el canal.

Aprovecho esta fecha para hablar sobre su legado literario y ensayístico, la vigencia de su pensamiento y sobre su forma de explorar la conciencia, el tiempo y la identidad. Virginia Woolf no sólo revolucionó la narrativa con su estilo, sino que nos dejó herramientas fundamentales para pensar la escritura, y la creación. Volver a ella es siempre una forma de dialogar con el presente. Si os apetece acompañarme en esta conmemoración, os invito a ver el vídeo en el canal.



martes, 20 de enero de 2026

Julia Morgan, arquitecta


 

Julia Morgan nació en San Francisco, el 20 de enero de 1872. Fue la primera mujer admitida en la prestigiosa École des Beaux-Arts de París, una institución que había rechazado repetidamente su solicitud por el simple hecho de ser mujer. Su perseverancia frente a la discriminación institucional no fue un gesto anecdótico, sino una estrategia de supervivencia en un mundo profesional que le cerraba las puertas una y otra vez. Acceder a esa formación supuso no sólo un logro personal, sino una grieta en un modelo educativo y profesional excluyente.

A lo largo de su carrera, Morgan diseñó más de 700 edificios, muchos de ellos en California, destacó por su dominio técnico, su sensibilidad estética y su atención a la funcionalidad. Su obra más conocida, el Hearst Castle, suele citarse como ejemplo de monumentalidad y eclecticismo, pero reducir su legado a este proyecto sería injusto.

Julia Morgan trabajó intensamente para instituciones educativas, asociaciones de mujeres, bibliotecas, hospitales y espacios comunitarios, lugares donde la arquitectura se pone al servicio de la vida cotidiana y del bienestar colectivo.

Resulta especialmente relevante su colaboración con organizaciones como la YWCA (Young Women’s Christian Association), para las que diseñó edificios pensados como espacios seguros, dignos y emancipadores para mujeres. En una época en la que la independencia femenina estaba socialmente penalizada, Julia Morgan contribuyó a crear infraestructuras que sostenían la autonomía económica, educativa y social de otras mujeres.

No fue hasta 2014 cuando recibió, de manera póstuma, la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos, siendo la primera mujer en obtenerla en más de un siglo de historia de la institución. Este reconocimiento tardío no repara la desigualdad sufrida, pero sí confirma una verdad que el feminismo sostiene desde hace tiempo: las mujeres siempre han estado, aunque no siempre hayan sido nombradas.

Recuperar la figura de Julia Morgan es un cuestionar los cánones que deciden qué trayectorias merecen ser recordadas y cuáles quedan relegadas al olvido




 

sábado, 17 de enero de 2026

Educación, matrimonio y miedo: un debate que no ha terminado

Leemos literatura para reconocer el pasado, sí, pero también para reconocernos. En estas páginas descubrimos de dónde vienen ciertas ideas que aún circulan, con otras palabras, en nuestros debates contemporáneos. La literatura no sólo nos cuenta lo que fuimos: nos ayuda a entender por qué todavía estamos discutiendo lo mismo. Y, en ese reconocimiento, quizá, a imaginar otras formas de relación donde el amor no sea una imposición, sino una elección compartida.

El diálogo que vamos leer no es sólo una escena de época: es un espejo incómodo. En él se enfrentan dos concepciones del mundo que, aunque formuladas con palabras decimonónicas, siguen resonando hoy con una inquietante familiaridad: las mujeres son seres humanos con sentimientos, deseos y derecho a no amar.
Resulta especialmente revelador que el detonante del conflicto sea la educación. “Ahora sabe tanto la gente”, repite el personaje masculino con desdén, como si el conocimiento fuera una amenaza y no una posibilidad de emancipación. La instrucción aparece aquí como culpable de la ruptura del orden conyugal, no porque destruya el amor, sino porque permite nombrar su ausencia. La escena deja al descubierto una lógica profundamente desigual: al hombre se le concede la libertad; a la mujer, el miedo. El “temor del marido” se presenta como fundamento de la convivencia, y el amor, cuando falta, debe ser sustituido por la obligación. La frase “se la obliga a quererlo” concentra con crudeza una violencia que durante siglos fue naturalizada, legitimada por la ley, la religión y la costumbre. Frente a ello, la voz femenina del texto —aun derrotada en el plano social del diálogo— introduce una grieta irreparable: el amor no puede imponerse. Decirlo parece obvio hoy, pero no lo fue, y quizá no lo es del todo todavía. Esa afirmación sencilla pone en cuestión un modelo entero de familia, de autoridad y de género.


—Y ella —decía el abogado, sonriendo, al tiempo que yo pasaba a su lado— declaró redondamente a su marido "que no podía ni quería vivir con él, porque..." 

—Pero, ¿qué mal hay en la instrucción? —preguntó la señora con una sonrisa apenas perceptible—. ¿Sería mejor casarse como en tiempos pasados, cuando los novios no se veían siquiera antes del matrimonio? —continuó, respondiendo, según la costumbre de muchas señoras, no a las palabras de su interlocutor, sino a las que creía que iba a decir—. Las mujeres no sabían si llegarían a amar, ni si serían amadas; se casaban con el primer advenedizo, y después lo lloraban toda la vida. ¿Por lo visto, según ustedes, las cosas andaban mejor de esa manera? —prosiguió, dirigiéndose patentemente al abogado y a mí, y no, ni por asomo, al viejo. 
—¡Ahora sabe tanto la gente! —repitió este último, mirando con desdén a la señora, y dejando sin respuesta su pregunta. 
—Desearía saber cómo explica usted la correlación entre la instrucción y los disentimientos conyugales —dijo el abogado, sonriendo ligeramente.
—En otro tiempo, ni siquiera sucedían esas cosas... ¿No es verdad? —añadió con una sonrisa amable.(...)
Cuando el anciano hubo acabado, se encasquetó la gorra hasta los ojos, y dijo: —Sí, señor; eso sucedía también antes, pero menos... En los tiempos que corren, es natural que ocurra con más frecuencia... ¡Ahora sabe tanto la gente!...
Quiso responder algo el comerciante, pero la señora lo atajó. (...)
—La educación no engendra más que tonterías —dijo el viejo resueltamente. 
—Casan a los que no se quieren y luego se sorprenden que no vivan en armonía ... —se apresuró a decir la señora, dirigiendo una mirada al abogado, a mí, y también al viajante, que escuchaba de pie y sonriente, puesto de codos sobre el respaldo del asiento—. 
Los animales son los únicos que se pueden unir a voluntad del amo, pero las personas tienen inclinaciones, afectos —decía la señora con la intención evidente de desazonar al mercader. 
—No dice usted bien, señora —replicó el viejo—; los animales son bestias, y el hombre ha recibido la ley.
 —Pero, con todo eso, ¿cómo vivir con un hombre cuando no hay amor? —continuaba la señora, apresurándose a emitir opiniones que debían parecerle muy nuevas. 
—Antes no se hacían semejantes distinciones —replicó el viejo en tono grave—; ahora es cuando ha entrado eso en las costumbres. En seguida que ocurre la cosa más pequeña, dice la mujer: "Ahí te quedas; yo me voy de esta casa". Hasta entre los aldeanos se ha impuesto la moda: "Toma —dice ella—, aquí tienes tus camisas y tus calzones; ¡yo me voy con Vanka, que tiene el pelo más rizado que tú!" ¡Vaya usted a entenderse con ésas! 
Y, sin embargo, lo primero para toda mujer debe ser el temor. 
El viajante nos miró al abogado, a la señora y a mí, reprimiendo una sonrisa, y dispuesto a burlarse de las palabras del comerciante o a aprobarlas, según la actitud de los demás. 
—¿Qué temor? —preguntó la señora. —¿Qué temor? ¡El temor del marido! ¡Ése! 
—Eso, señor mío, se acabó. 
—No, señora; eso no puede acabar. Eva, la mujer, fue creada de una costilla del hombre, y no será otra cosa hasta el fin del mundo —dijo el viejo, meneando la cabeza tan severamente y con tales aires de triunfo, que el viajante, creyendo decidida en su favor la victoria, soltó el trapo a reír. 
—Sí, eso piensan ustedes los hombres —replicó la señora, sin darse por vencida, y volviéndose hacía nosotros —. Ustedes se han reservado la libertad para su uso; en cuanto a la mujer, quieren encerrarla en el serrallo. A ustedes les es permitido todo, ¿verdad? 
—Nada de eso; lo que hay es que si el hombre anda en malos pasos fuera de su casa, por eso no se aumenta la familia; pero la mujer, la esposa, es un vaso frágil —continuó el comerciante con la misma severidad. 
Su tono autoritario subyugaba evidentemente al auditorio. La misma señora se veía derrotada, aunque no se rendía. 
—Sí; pero usted admitirá, supongo, que la mujer es un ser humano y tiene sentimientos, como el hombre. ¿Qué debe hacer si no quiere a su marido? 
—¡Si no lo quiere! —repitió el viejo frunciendo el ceño—, ¡Pues no faltaba más! ¡Se la obliga a quererlo! 
Este argumento inesperado pareció de perlas al comisionista, que se creyó en el caso de acogerlo con un murmullo de aprobación. 
—No tal; no podrá obligársela —objetó la señora—. Cuando no hay cariño, no se puede obligar a nadie a querer a su pesar.

Fragmento de La Sonata de Kreutz, Leon Tolstoi





 

domingo, 11 de enero de 2026

Las palabras del mundo, José María Merino

 


Acabo de releer el libro de José María Merino, Las palabras del mundo. Una vez mas, he disfrutado con su narración, y en él  vuelve a demostrar hasta qué punto lo fantástico no es un género de evasión, sino una vía privilegiada para interrogar la realidad. Los tres relatos que componen el libro comparten un mismo impulso: cuestionar la solidez del mundo a través del lenguaje, la memoria y la percepción, elementos centrales en toda la narrativa de este autor.

Me ha gustado mucho la forma natural y elegante de unir lo fantástico y lo real, de tal modo que es creíble lo narrado. Quién no ha vivido momentos reales e irreales en el mismo lapso de tiempo.

El tinte fantástico de los relatos no se manifiesta mediante lo espectacular, sino a través de una leve pero inquietante fisura en lo cotidiano. Merino trabaja desde la ambigüedad: el lector nunca sabe con certeza si lo que ocurre pertenece al ámbito de lo sobrenatural o si es consecuencia de una percepción alterada, de un desliz de la conciencia o de la fragilidad del recuerdo. Esa indecisión, tan propia del fantástico contemporáneo, es precisamente donde se instala la inquietud.




Sombras sobre la ría: Mi participación en la antología "España Noir"

                                             Hoy es un día de celebraciones. Tras meses de trabajo, por fin sale a la venta España Noir , un...