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jueves, 27 de marzo de 2025

Ángela Ruiz Robles, precursora del libro electrónico

Ángela Ruiz Robles nació en Villamanín (León), en 1895; fue maestra y publicó varios libros didácticos sobre ortografía, gramática, taquigrafía; así hasta dieciséis.  

Pero a esta maestra le apasionaba inventar. Si nos preguntaran quién inventó el libro electrónico, sin duda responderíamos que fue Michael Hart; en 1971.

Sin embargo, en 1949 Ángela Ruiz Robles presentó una patente de su libro mecánico. La idea surgió de su aspiración por facilitar el aprendizaje; aligerar el peso de las carteras; y su convicción de la necesidad de transformar la educación tradicional basada en la memorística en una enseñanza interactiva y razonada.

Sus diseños son únicos en el mundo y en su época, ya que anticipó con sus proyectos e ideas las prestaciones y diseño de los soportes de lectura que se comercializaron a principios de los noventa.

 

Su pasión por hacer llegar el conocimiento a todas las personas hizo que quisiera mejorar este primer libro; de modo que en 1962 patentó el prototipo de Enciclopedia Mecánica.

La enciclopedia mecánica era una máquina pequeña, portátil, de poco peso. Se podía colocar de forma horizontal o vertical; y ella misma la calificaba como ideovisual, didáctica e interactiva; con textos que relacionaban ideas, lo que hoy denominamos hipertextos.

Contenía abecedarios, textos en varios idiomas, contenidos de clase estructurados de forma lógica llenos de gráficos, dibujos; y espacios para escribir y dibujar. Cada asignatura se cargaba en la máquina con una especie de cartuchos de material de plástico duradero. Girando el tambor, se iban desarrollando los contenidos que, para poder ser estudiados con poca luz, podían ser iluminados artificialmente; lo que facilitaba el aprendizaje al alumnado con problemas de visión.

Algunos contenidos podrían estar impresos en tinta luminiscente, para que se pudieran leer incluso de noche; se menciona también el sistema de aumento para el tamaño del texto. Daba soporte para que otros maestros añadieran sus propios materiales.

 

Es cierto que sus libros mecánicos no sirvieron de modelo para posteriores tecnologías, ya electrónicas, pero es indudable que se adelantó a su tiempo y preconizó la llegada  de los libros electrónicos.

Aunque su sueño de comercializar el libro mecánico no se cumplió, ya que nadie quiso invertir en el proyecto, obtuvo reconocimiento a su labor, entre otros, la distinción de Alfonso X El Sabio en reconocimiento a su carrera profesional; medalla de oro en la Exposición Nacional de Inventores españoles; y la medalla de plata en la Exposición Internacional de Inventores de Bruselas.


 

lunes, 24 de marzo de 2025

Reivindicación del papel de la mujer como escritora en el siglo XVII

 


María Zayas, en su reivindicación del papel de la mujer como escritora, defiende la instrucción como eje nuclear de la capacidad intelectual de la mujer y la falta de ella como causa fundamental en la argumentación de su inferioridad respecto al hombre. Para escribir la mujer necesita una formación que le ha sido negada durante siglos.

Sus palabras son bastante elocuentes al respecto:

"¿Qué razón hay para que ellos sean sabios y presuman que nosotras no podamos serlo? Esto no tiene, a mi parecer, más respuestas que su impiedad o tiranía en encerrarnos y no darnos maestros. Y así, la verdadera causa de no ser las mujeres doctas no es defecto del caudal, sino falta de la aplicación. Porque si en nuestra crianza, como nos ponen el cambray en las almohadillas y los dibujos en el bastidor, nos dieran libros y preceptores, fuéramos tan aptas para los puestos y para las cátedras como los hombres.

Novelas amorosas y ejemplares. Al que leyere 

María Zayas

miércoles, 5 de marzo de 2025

El siglo XVIII acoge por primera vez un debate continuado y formalizado en torno a la educación de la mujer

 


En el siglo XVIII acoge, por primera vez un debate continuado y formalizado en torno a la educación de la mujer, a cargo de las clases dirigentes del poder económico y político, y que cristaliza, por primera vez, en medidas prácticas para la dignificación de su papel social.

Resulta de especial interés la activa participación de la voz de las mujeres en este debate, que hacen oír públicamente sus opiniones sobre los distintos aspectos de una polémica que les afectaba en primera persona.

En el inicio y trascendencia posterior de esta polémica fue fundamental el discurso temprano y valiente de Benito Jerónimo Feijóo.

Es importante su obra “Defensa de las mujeres”, incluida en su Teatro crítico universal.

Su objetivo era claro: defender a la mujer de los prejuicios que las habían marginado a lo largo de la historia y también defender su “aptitud para todo género de ciencias y conocimientos sublimes”.

Acude a criterios racionalistas y con una impecable lógica discursiva para rebatir a lo largo de su escrito las razones que la tratadística había esgrimido, con el objetivo final de justificar que la pretendida inferioridad de las mujeres en el ámbito moral, físico e intelectual

  •     es producto sencillamente de prejuicios y de haberle negado la posibilidad de instrucción.
Veamos las palabras de Feijóo en defensa de las mujeres:

“Estos discursos contra las mujeres son de hombres superficiales. Ven que por lo común no saben sino aquellos oficios caseros, a que están destinadas; y de aquí infieren (aun sin saber que lo infieren de aquí, pues no hacen sobre ello algún acto reflejo) que no son capaces de otra cosa. El más corto Lógico sabe, que de la carencia del acto a la carencia de la potencia no vale la ilación; y así, de que las mujeres no sepan más, no se infiere que no tengan talento para más.”




Sombras sobre la ría: Mi participación en la antología "España Noir"

                                             Hoy es un día de celebraciones. Tras meses de trabajo, por fin sale a la venta España Noir , un...