Imagen: Isabel Ruiz Ruiz, licencia Creative Commons.
Anna Atkins y su pasión por la ciencia
Hoy hablaremos
de una mujer ciertamente especial, no solo por su faceta como fotógrafa,
ilustradora sino fundamentalmente por su pasión por la ciencia, por su deseo de
hacer que su trabajo fuera útil para la ciencia, así concibe sus ilustraciones
como un medio de facilitar a la ciencia su trabajo.
Anna Atkins
nació en Tonbridge, Kent, en 1799; era hija del director del departamento de
Historia Natural del Museo Británico.
Habitualmente,
hablamos de que tenemos que visibilizar a las mujeres, que realizaron muchos
descubrimientos, inventos, ciencia y demás actividades en el resto de las
discipinas porque la historia las ha silenciado, o porque se encontraban con la
dificultad de que sus familias no solo no las alentaran sino que les impedían
dedicarse a tareas consideradas propias de los hombres. Pues bien, pienso que
es justo destacar que en este caso fue su padre quien le inculcó el amor por la
ciencia; en artículos anteriores hemos visto que otros padres también han alentado
la carrera de sus hijas. Me parece
necesario este pequeño reconocimiento a estos padres, ya que a lo largo de la
historia ha habido hombres que con sus actitudes han contribuido a dar pequeños
pasos en favor de la igualdad, aunque no fuera ese el objetivo, pero con su
actitud han ayudado a que podamos hablar de mujeres creadoras, científicas...
Así, Anna Atkins
realizó las ilustraciones de las distintas especies de moluscos de los que
hablaba un libro que tradujo su padre. Fueron aproximadamente, 250 dibujos y en
ellos se evidencia la destreza artística, su minuciosidad y perfección para
reproducir pequeños matices necesarios para ajustarse a los rigores de la
ciencia.
Por lo tanto,
fue botánica y llegó a ser miembro de la Sociedad Botánica de Londres. Fue la
autora del primer libro ilustrado de fotografías.
Anna Atkins está
considerada la primera mujer fotógrafa, hacia 1843 inició la publicación de Photographs
of British Algae, un monográfico sobre las algas del Reino Unido, para ello
utilizó la cianotipia como técnica fotográfica. Hoy día se reconoce a este
libro com el primer libro impreso e ilustrado con fotografías.
La botánica
aprendió esta técnica con el inventor de la cianotipia, Sir John Herschel. anna
Atkins aplicí este proceso con la intención de resolver las dificultades de
realizar dibujos precisos de especies científicas.
Su trabajo fue
el primer intento de recoger las imágenes de la forma más objetiva posible, de
modo que traspasaba el ámbito científico, y consiguió un aporte a las artes y
la estética.

